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dimecres, 19 d’octubre de 2011

Entrevista


“Para mí, el kung fú es una forma de entender la vida”

Desde hace pocos meses y gracias a la propaganda de Hollywood, parece que han vuelto a oírse los ecos de aquel arte milenario que tanto furor causó en la década de los setenta: el kung fú. El maestro catalán de artes marciales, Enric Parras de 44 años, transmite sus enseñanzas día tras día para diluir la línea cultural que separa Oriente de Occidente.

¿Como maestro de kung fú, cuáles son los títulos que ha conseguido a lo largo de su carrera profesional?
Soy maestro Cinturón Negro 4º Duan de Kung Fú estilo Taichi-Tang-Lang-Chuán, el Boxeo Supremo de la Mantis Religiosa. Además, también soy maestro Cinturón Negro 4º Duan de TaiChiChuan, conocido familiarmente como Tai-Chi, y enseño como maestro 6º Dan en Defensa Personal Policial.

¿Cuándo empezó a practicar kung fú?
Empecé en serio a los 18 años y fui maestro a los 25, aunque antes de eso ya era uno de los asistentes de mi maestro y le ayudaba en sus clases.

Veo que se lo tomó en serio. ¿Como llegó a interesarse por una actividad tan peculiar?
Cuando empezó a emitirse la serie Kung fú, de David Carradine, me quedé totalmente enganchado. Por aquel entonces estalló el boom con las películas de Bruce Lee, que también me gustaban. Con siete u ocho años probé algunas clases en un gimnasio de artes marciales. Me apunté a los 18 y mi primera clase con mi maestro actual me encantó.

¿Si bien tengo entendido, el kung fú es un arte muy antiguo, de dónde proviene exactamente?
De China. Existen varias divisiones según los estilos: norte y sur o Shaolin y Taoísta. Esta práctica tiene más de 1000 años de antigüedad, aunque el que se practica ahora es el kung fú moderno que surge entre los años 1400 y 1600, dado que es el único del que se dispone de documentación fiable.

¿Existen diferencias entre la enseñanza de este arte marcial aquí y en China?
Siempre intento traducir la tradición china para que la gente de Occidente la entienda. La principal diferencia reside en las horas que ellos dedican al día a practicar, que son muchas más que las que se emplean aquí. Además, en China es algo que forma parte de la cultura y se cuida mucho, no como aquí, donde es visto como un deporte minoritario.

¿Algo que es tan antiguo, para qué sirve exactamente hoy en día?
Depende de la persona que lo practique: para mí, es una forma de entender la vida, para otros, sólo son puñetazos y patadas.

¿Entonces, cuáles serían las características que alguien nunca debería tener para practicar este arte?
Ser prepotente, orgulloso y falso. Sin embargo, hay que tener en cuanta que todo el mundo puede aprender kung fú. Es labor del maestro saber cómo enseñárselo a su discípulo y cómo guiarlo por el camino correcto del Tao.

Me imagino que desde fuera la gente debe ver este deporte como algo raro.
Hay mucha ignorancia. Sacan la información del cine y de la televisión, y las películas han hecho más daño que bien a las artes marciales. Se apartan de la realidad, hay mucha fantasía y la gente se hace una idea equivocada de lo que realmente es. Cuando se ríen, les invito a que vengan a probar una clase.

¿Cómo maestro, cómo es con sus discípulos? ¿Es muy estricto?
En realidad, no soy demasiado estricto, mi maestro lo era más. Hay que ir adaptándose a los tiempos y a las nuevas generaciones, pero también voy conservando la tradición. Exijo a cada uno lo que creo como individuo distinto de los demás que es, cada uno esta capacitado para hacer unas cosas mejor que otras y eso es lo que quiero potenciar.

¿Y cuál sería la base de sus enseñanzas?
Lo más importante que intento cosechar son el compañerismo y la amistad por encima de todo. Estando con mis alumnos aprendo cada día de ellos y voy modificando mi forma de enseñar, siempre transmitiendo los valores de constancia, honor, respeto e ilusión.

¿Le gustaste a tu mujer por ser maestro de kung fú?
No, por lo simpático; decía que la hacia reír, cosa que procuro seguir haciendo. Gracias a su apoyo y comprensión soy la persona que estas entrevistando ahora.

¿Qué piensan tus hijos de que su padre sea maestro de artes marciales?
Mis hijos no presumen nunca. Jamás les he forzado a aprender, pero mi hija ha querido seguir mis pasos.

¿Quién es su luchador favorito?
Bill Superfoot Wallace, el americano con el récord de la patada más rápida del mundo. Es una leyenda viviente de las artes marciales en EEUU.

Escoja: Bruce Lee, Jackie Chan o Jet Li.
Jackie Chan. A pesar del tipo de películas que hace es muy bueno y aún sigue entrenando a su avanzada a edad. Su constancia es lo que más me gusta de él, aunque hay que tener en cuenta que Bruce es el mejor en técnicas de defensa y Jet Li es el mejor moviéndose. Es una pregunta difícil.

Ya que estamos, dígame su película favorita de kung fú.
¡Ésta es más difícil todavía! Supongo que si tuviera que escoger me quedaría con El héroe, de Jet Li.

¿Alguna vez ha tenido que usar sus técnicas en la calle?
Sí, recuerdo una vez que viajando en metro subieron cinco chicos rapados que empezaron a meterse con la gente y a dar empujones. Uno de ellos se acercó a un cochecito que estaba a mi lado y se quedó mirando a una niña recién nacida que había en él. Su madre, nerviosa, le dijo que no la tocara, y el chico respondió que si le deba la gana lo hacía. En cuanto hizo ademán de alargar el brazo hacia la pequeña le cogí la mano y le hice una llave en el acto retorciéndole las articulaciones. Empezó a gritar de dolor y sus amigos no se atrevían a acercarse. Les obligué a bajarse del metro en la siguiente estación y antes de que se cerraran las puertas, empujé fuera al que tenía agarrado por el brazo. Se enfadaron muchísimo. La gente del vagón aplaudía, pero lo triste es que ante una situación así, nadie fue capaz de mover ni un dedo.

¿Diría que el kung fú es el mejor arte marcial?
No hay un arte marcial mejor que otro. Todas las artes son buenas, depende de los individuos que las practican. Sin embargo, es cierto que he probado otros estilos y artes marciales y la mayoría no son tan completos como lo es el kung fú.

Su gran aspiración de futuro es...
Tengo varias, pero una de las más importantes es ver convertidos en maestros a mis alumnos. Ver que se sigue mi linaje y perduran mis enseñanzas sería un gran orgullo y un gran honor para mí.

  • Entrevista realitzada per @Alexandra_Knts per a la Universitat Pompeu Fabra (UPF) [Bloc]

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